Sindicador de canales de noticias
Los hoteles de la Costa Daurada lamentan que intereses ajenos al territorio paralicen Hard Rock
La Asociación Hotelera de la Costa Daurada y Terres de l'Ebre ha lamentado que el proyecto Hard Rock, a pesar de contar con un "amplio consenso" en la provincia de Tarragona, está paralizado por intereses políticos ajenos a este territorio. El proyecto, que se anunció hace 14 años como BCN World y debía construirse al lado del parque temático PortAventura, ha sufrido varios contratiempos jurídicos, precipitó un adelanto electoral en Cataluña y en 2025 se quedó sin incentivos fiscales. Núcleo turístico de La Pineda, cerca de PortAventura. Fuente: Adobe Stock En declaraciones a la agencia de noticias Efe, el presidente de la Asociación Hotelera de la Costa Daurada y Terres de l'Ebre, Albert Canadell, ha manifestado que Hard Rock sería "clave para conseguir, de una vez por todas, desestacionalizar el turismo y ofrecer una temporada íntegra durante todo el año". Este proyecto, afirma, "reforzaría el turismo de congresos y convenciones". No obstante, Albert Canadell remarca que "una vez más, los intereses centralistas del Govern en Barcelona han afectado y siguen afectando a la viabilidad de este proyecto", que cuenta "con un amplio consenso en el territorio". Albert Canadell también habló sobre Hard Rock en una entrevista publicada por Diari de Tarragona el pasado 1 de julio: "PortAventura ha sido nuestro gran motor y ya nadie lo pone en duda. Sobre Hard Rock, el territorio tiene un consenso amplio a favor del proyecto. Lo vemos como una oportunidad estratégica para posicionarnos en el mapa europeo de congresos y shopping, aprovechando infraestructuras como el Aeropuerto de Reus o el puerto. Lamentablemente, el proyecto parece estar paralizado por cuestiones políticas de Barcelona que no compartimos". Una carrera de obstáculos que ya dura 14 años El futuro de Hard Rock está en el aire: el plan urbanístico sigue pendiente de un informe ambiental olvidado en un cajón de la conselleria de Territorio y los inversores se mantienen en silencio. El proyecto nació en 2012 como una alternativa al Eurovegas del magnate Sheldon Adelson que debía hacerse en Madrid. Se bautizó como BCN World. El anuncio lo hizo el presidente de la Generalitat Artur Mas en un acto que compartió con Isidre Fainé (La Caixa) y el empresario Enrique Bañuelos (Veremonte). Ese macroproyecto -se hablaba de seis casinos y otros tantos hoteles- requería de la aprobación de un plan urbanístico que no llegó hasta 2016 y que rebajó en un 25% los terrenos urbanizables con relación a lo previsto inicialmente, hasta los 700.000 metros cuadrados, y redujo siete veces el espacio destinado a casinos. Por el camino, Bañuelos se desentendió del proyecto. En 2018 aterrizó la compañía hotelera estadounidense Hard Rock, que se hizo con la autorización para la instalación y explotación del complejo, con unos planes descafeinados respecto al proyecto original: dos hoteles, un casino, espacios para entretenimiento y una avenida comercial con tiendas, todo ello tras una inversión inicial de unos 700 millones. El plan urbanístico, en la nevera por falta de informe ambiental favorable Sin embargo, el plan urbanístico fue parcialmente anulado en 2020 por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, lo que obliga a reformularlo. Ha habido pocas novedades desde entonces, ya que sigue pendiente un informe ambiental favorable por parte del Departamento de Territorio, que evita fijarse plazos. Además de las cuestiones judiciales, Hard Rock se ha topado también con las luchas políticas. En marzo de 2024, el entonces presidente catalán, Pere Aragonès (ERC), logró el 'sí' del PSC a unos nuevos presupuestos, pero no el de Comuns. Los socialistas, con Salvador Illa a la cabeza, habían supeditado su apoyo a las cuentas a que se aprobara de forma definitiva el plan urbanístico de los terrenos que deben albergar el Hard Rock, mientras que Comuns pedía lo contrario. Aragonès optó entonces por adelantar las elecciones, que ganó el PSC en mayo de 2024, obteniendo 42 escaños. No obstante, para poder ser investido como presidente de la Generalitat, el candidato socialista Salvador Illa accedió, entre otras concesiones, a apoyar lo que había rechazado en la anterior legislatura: retirar los beneficios fiscales para los promotores del macroproyecto. Los incentivos fiscales para el proyecto, anulados por pactos políticos En enero de 2025, el Parlament de Catalunya aprobó derogar un incentivo fiscal clave para el proyecto, vigente desde 2014, de modo que el gravamen aplicable al juego pasó del 10% al actual 55%. La ley sobre la fiscalidad del Hard Rock, impulsada por los Comunes y ERC, obtuvo 72 votos a favor (de estos dos grupos y del PSC-Units y la CUP); 59 votos en contra (Junts, Vox y el PPC) y 2 abstenciones (AC). La ley aprobada en enero de 2025 significa que, si finalmente se construye un gran hotel-casino en Salou, este resort turístico tendrá la misma fiscalidad (55%) que se aplicaba antes de modificarse en 2014 la Ley del Juego catalana. Las bonificaciones fiscales habían sido impulsadas en 2014 por CiU, con el apoyo de los socialistas mediante la ley sobre los Centros Recreativos Turísticos: preveían que Hard Rock solo pagaría el 10% de los impuestos que graban la actividad del juego en Cataluña, en lugar del 55%. El propósito era animar a los potenciales inversores. Sin embargo, la supresión de los beneficios fiscales complica mucho el futuro de Hard Rock en Cataluña. Los terrenos, pendientes de una complicada operación de compraventa Los terrenos en los que debe instalarse el Hard Rock, cercanos al complejo de PortAventura, son propiedad de Mediterranea Beach & Golf Community, filial de CriteriaCaixa, brazo inversor de La Caixa. Cuando se apruebe el plan director debería activarse una enrevesada operación de compraventa, por valor de 120 millones de euros: los terrenos los adquiriría el Instituto Catalán del Suelo (Incasòl), que los traspasaría a la sociedad BCN IR 3, con representante legal James F. Allen, un empresario que aparece en los "paradise papers", investigación periodística que desveló una red de evasión fiscal. La clave para desencallar el proyecto: seguridad jurídica El plan director sigue sin fecha, aunque el alcalde de Salou, Pere Granados, aliado del PSC, cree que "el proyecto del Hard Rock continúa vivo" y augura que podría desencallarse en septiembre. En declaraciones a Efe, sostiene que se trata de una cuestión "compleja", que "durante años ha estado condicionada por decisiones políticas, procedimientos administrativos y recursos judiciales, pero que mantiene el interés del promotor". "Es una inversión estratégica para Salou, la Costa Dorada y Cataluña y confío en que la Generalitat sea capaz de dar seguridad jurídica y culminar los procedimientos pendientes", afirma. Un informe de la Generalitat de Cataluña elaborado en 2024 por el gabinete jurídico del Govern de Pere Aragonès, que se dio a conocer en 2025, reveló que la paralización del proyecto del Hard Rock podría suponer el pago de indemnizaciones a los inversores por valor de hasta 50 millones de euros, ante la imposibilidad de tirar adelante el macrocomplejo.
Categorías: Prensa
























