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Periódico de noticias de Turismo y Viajes. Actualidad de la industria turística: aerolíneas, hoteles, agencias. Además, desciframos el futuro del turismo.
Actualizado: hace 6 mins 12 segs

¿Dónde están aparcados los grandes cruceros?

Hace 1 hora 50 mins

Los meses pasan y las compañías de cruceros no tienen una fecha clara para el regreso de sus operaciones. La situación de crisis es un arma de doble filo: a las pérdidas económicas por los viajes cancelados se suma el alto coste de mantener las flotas en puertos, astilleros o en alta mar.

Recién en las últimas semanas se ve un atisbo de reactivación, pero por ahora limitado a un puñado de cruceros fluviales o a viajes en alta mar cerrados a los residentes de un par de países, como es el caso de Hurtigruten.

El purgatorio del mar

Hay una docena de barcos que han recorrido los mares pero no eran cruceros de placer, sino viajes de repatriación del personal que, tras pasar meses de confinamiento, podían volver a sus hogares.

El problema de los grandes cruceros es que no hay puertos con capacidad para alojarlos al mismo tiempo

El resto, unos 400 barcos de cruceros, se encuentran en una especie de purgatorio, un limbo que se prolongará más allá del verano, informa Bloomberg.

Hurtigruten es la primera compañía de cruceros oceánicos en retomar la actividad. Foto: Hurtigruten.

Problemas de infraestructura

Mientras que los 16.000 aviones que están aparcados desde el inicio de la pandemia cuentan con aeropuertos comerciales y grandes instalaciones preparados para alojarlos, hay pocos puertos capaces de dar cobijo a los cruceros.

Sobre todo a los gigantes del mar que superan los 300 metros de largo y pueden transportar a más de 8.800 personas, entre pasajeros y tripulantes.

La larga espera

Si no hay puerto o astillero que lo pueda recibir a estos grandes barcos no le queda más opción que situarse a una distancia prudencial de la costa, y regresar cada tanto a cargar combustible y realizar el recambio de personal encargado de las tareas de mantenimiento.

[Para leer más: Creatividad y tecnología, la receta de los cruceros para volver al mar]

Un relevamiento de la web Cruisemapper.com revela que alrededor de las islas Bahamas hay una concentración de 15 grandes embarcaciones de Carnival Cruises, Royal Caribbean y Celebrity Cruises, entre ellos el Carnival Vista, el Carnival Paradise, el Adventure of the Seas, el Mariner of the Seas, el Navigator of the Seas y el Celebrity Equinox, entre otros.

El Carnival Vista se encuentra fondeado cerca de Bahamas. Foto Carnival Cruises

En total el grupo Carnival Cruises y sus filiales, que agrupa a nueve navieras, tiene 105 barcos detenidos o que realizan trayectos breves, de los cuales hay 20 en el Caribe, 40 en Europa, 35 en Asia y 10 en el Pacífico oriental.

Por el Caribe

El crucero más grande del mundo, el Symphony of the Seas, realiza pequeños trayectos para evitar su degradación en torno a la isla de Barbados, donde también se concentran otro ocho barcos de esta naviera.

Algunos de ellos navegan como el Freedom of the Seas, y la mayoría están con sus motores apagados cerca del puerto de Bridgetown, como el Rhapsody of the Seas.

El Oasis of the Seas está fondeado en Miami. Foto Royal Caribbean

En varios puntos del Caribe hay más cruceros que esperan volver a la normalidad, como en Curaçao, donde cerca de su puerto Willemstad se ve a las siluetas del Aida Luna, el Seabourn Odyssey y el Caribbean Princess, entre otros.

Al menos siete cruceros de Norwegian Cruise Lines se encuentra en la costa oeste de EEUU (el Encore, el Bliss y el Spirit a la altura de Carolina del Norte; y el Gem, el Pearl y el Dawn en Florida, donde comparte sitio con el gigantesco Oasis of the Seas de Royal Caribbean). En tanto otros cuatro barcos, el Getaway, el Breakaway, el Jade y el Star permanecen en Marsella, Nápoles y Southampton, respectivamente.

Por el Mediterráneo

En ese puerto francés hay una veintena de barcos, entre ellos el MSC Magnífica, el Silver Spirit y Silver Shadow y el Costa Smeralda.

Respecto a otros grandes barcos de MSC, el Fantasía aguarda en Livorno, el Divina en Civitavecchia (cerca de Roma), el Opera y el Splendida están en las aguas orientales de Sicilia. Cruzando el océano, en Brasil están detenidos el Sinfonía, el Seaview, el Poesía y el Música.

El MSC Fantasía, aparcado en el puerto de Livorno. Foto: Lucca Zenaro-EFE

El coste de la inactividad

Los cruceros no se diseñaron para estar quietos. La inactividad perjudica sus equipos, sistemas y motores, riesgo potenciado por el agua salada y el clima, como los huracanes que periódicamente azotan el Caribe.

Si no pueden navegar los barcos tiene dos opciones: estar inactivos de manera parcial, llamada warm lay up, en que la nave puede volver a las operaciones en una semana o dos; o la de mediano a largo plazo, conocida como cold lay up, cuya reactivación implica al menos un mes de trabajo.

Los cruceros que están inactivos de manera parcial pueden volver a estar en operaciones en una semana o dos

Para el primer caso se requiere al menos 120 miembros de la tripulación entre ingenieros, electricistas, operarios de los cuartos de máquinas y también médicos y cocineros; mientras que en el segundo la tripulación se reduce a 40 personas.

[Para leer más: El coronavirus condena los cruceros más antiguos al desguace]

Las navieras no quieren apostar a la paralización a mediano plazo porque su puesta en marcha es más cara, pero sin una fecha clara del regreso a los mares, las opciones se cierran.

Por ello compañías como Carnival -y su filial Costa Cruceros- anunciaron que reducirán sus flotas para evitar más pérdidas económicas.

Los cruceros fueron diseñados para romper hielos, afrontar huracanes y viajar por los mares más agitados, pero ninguno pensó que tendría que luchar contra el tsunami del coronavirus.

Categorías: Prensa

Austrian Airlines reemplaza las rutas domésticas por viajes en tren

Hace 3 horas 34 mins

Austrian Airlines se suma a la tendencia de varias aerolíneas europeas de abandonar sus rutas domésticas a favor del tren. La compañía aérea más importante de Austria dejará de volar entre Viena y Salzburgo, una de sus conexiones domésticas más importantes, y la reemplaza por el servicio de trenes AlRail.

El cambio de modalidad se pondrá en marcha el 20 de julio, y además de las razones ambientales, hay un argumento económico: la ayuda de 600 millones de euros que otorgó el gobierno austríaco tiene como exigencia que la aerolínea recorte sus emisiones contaminantes en los vuelos domésticos en un 50% para los próximos 30 años.

El vuelo de 45 minutos entre Viena y Salzburgo será reemplazado por el viaje de 2:45 horas en tren, pero en la que se pierde menos tiempo con la facturación y el embarque

Además insta a la compañía a que deje de operar vuelos entre ciudades que están conectadas a tres horas de viaje en tren.

El gobierno austríaco presiona para que la aerolínea abandone las rutas que pueden ser cubiertas en tren. Foto: Austrian Airlines

Casi más rápido que el avión

El caso de Viena-Salzburgo es un claro ejemplo: los 300 kilómetros de distancia entre ambas ciudades es cubierto en 45 minutos por los aviones de Austrian Airlines, mientras que el viaje en lleva 2:49 horas.

[Para leer más: Diez rutas en las que viajar en tren es más rápido que en avión]

Sin embargo, el tiempo que se pierde en llegar al aeropuerto, realizar la facturación, pasar por los controles de seguridad y proceder al embarque termina siendo mayor que si se viajara en el ferrocarril.

Multiplicación de las conexiones

Las tres conexiones diarias que hay entre la capital austríaca y la ciudad que vio nacer a Mozart se multiplicarán por 10, para ofrecer 31 viajes directos en el servicio de AlRail, que es operado en asociación con la compañía ferroviaria estatal ÖOB.

El año pasado el aeropuerto de Salzburgo estuvo cerrado un mes por trabajos de renovación, y la buena recepción del servicio ferroviario que reemplazó a la conexión aérea entusiasmó a los directivos de Austrian Airlines y ÖOB a poner en marcha esta alternativa.

El servicio de AlRail ofrecerá 31 frecuencias diarias entre Viena y Salzburgo. Foto: Austrian Airlines

Servicios de primera

Ambas compañías compensarán el servicio que se suele ofrecer en el aire. Austrian Airlines garantiza la disponibilidad de plazas en el trayecto, los pasajeros que hayan comprado billetes en business viajarán en la primera clase del tren y tendrán acceso a las salas vip de ÖOB.

De las tres conexiones diarias entre Viena y Salzburgo se ofrecerán 31 frecuencias diarias

Además las millas ferroviarias se sumarán al programa de puntos Miles & More, y a bordo los pasajeros de la categoría superior tendrán un bono para consumir bebidas y snacks en el salón comedor del tren.

Otros casos en Europa

KLM fue la pionera en promover el uso del tren a favor de las rutas de corto radio, con una intensa campaña publicitaria que acompañó a un acuerdo firmado con las compañías ferroviarias de los Países Bajos y Bélgica para reemplazar a uno de sus vuelos entre Ámsterdam y Bruselas.

También Lufthansa, matriz de Austrian Airlines, tiene acuerdos de colaboración con Deutsche Bahn para derivar pasajeros de vuelos domésticos a los trenes. Además el gobierno alemán lanzó el año pasado una serie de medidas para encarecer los billetes aéreos y reducir las tarifas ferroviarias.

Categorías: Prensa

Varsovia a ritmo de Federico Chopin

Mié, 08/07/2020 - 17:52

Tierras de Mazovia, finales del invierno de 1810: nace un niño frágil y delicado que seduciría al mundo con la belleza de su música y con la destreza de sus dedos. Hijo del francés Nicolás Chopin y la polaca Tekla Justyna Kryzanowska, Fryderyk pasaría los primeros años de su vida en Zelazowa Wola, a 60 km de Varsovia. Le marcarían para siempre.

Su naturaleza y su folklore influyeron decisivamente en las composiciones de Federico Francisco Chopin, el padre de la música polaca, que supo fundir como nadie sus notas con los campos nevados, las veredas alineadas por sauces invernales, la dorada vegetación que adorna los recodos del río Vístula en otoño, o la explosión floral de la primavera.

Cuarto vástago de la familia Chopin, el único varón, creció al amparo de su madre, hija de la nobleza polaca venida a menos, y sus tres hermanas Lukwika, Izabella y Emilia. De hecho, su madre y especialmente su hermana Ludwika fueron sus primeras profesoras de piano, un mundo en el que pronto destacaría: ya a los seis años dominaba el instrumento y poco después compondría su primera obra la polonesa en Sol Menor, tutelado por su maestro Wojciech Zywny.

Casa natal de Chopin en Zelazowa Wola. Foto: Pixabay.

[Para leer más: Un recorrido por Bonn tras las huellas del joven Beethoven]

Del campo a la ciudad

El ciclo de Zelazowa Wola llegó a su fin cuando Nicolás fue destinado a Varsovia como profesor de la universidad. Allí la aristocracia abrió sus puertas al joven Federico, maravillada por su ingenio. Con solo 8 años dio su primer concierto en público en el palacio de los Radziwil

Las calles varsovianas con sus fachadas barrocas, su castillo a orillas del Vístula, su barbacana y su elegancia natural acogieron al pequeño Chopin y le ayudaron a desarrollar esa fuerza que se escondía en un cuerpo pequeño y delicado: “era un niño pálido, sentimental y lunático, con una intuición musical apabullante, una habilidad innata para la mímica, y una naturaleza enfermiza” decían de él. Con tal pasión quería poseer al piano con sus pequeñas manos que, se dice, calzaba cuñas en los dedos por la noche para poder abarcar las teclas.

Creció dando conciertos en los palacios de la aristocracia polaca que le mimaba y le aplaudía, paseando por unas calles en plena efervescencia política y cultural y disfrutando de los veranos de Mazovia en donde se empapaba del romanticismo y folklore del que llenarían su música.

Es fácil imaginar al pequeño Chopin por los jardines de los palacios de Varsovia. Foto: Turismo de Varsovia.

Pero nunca pudo obviar su delicada constitución ni silenciar las recomendaciones de su familia ¡Abrígate Federico! prevención un tanto inútil ya que debajo de su chaqueta se desarrollaba un proceso lento y fatal que ocasionó su prematura muerte.

Durante su corta pero plena vida escribió 4 baladas para piano inspiradas en el poeta polaco por excelencia, Adam Mickiewicz, su gran amigo, también exiliado en Paris

Todos sus males desaparecían entre los pentagramas. El piano le hacía crecer y su vanidad se colmaba al poner en pie a un público extasiado por esa música cargada de fuerza y de romanticismo.

Compuso 140 polonesas, la danza nacional de Polonia que se bailaba en las fiestas de alta alcurnia. Gracias a la agilidad y la alegría de sus notas, la polonesa permitía al anfitrión mostrar la riqueza de su mansión con los bailarines danzando entre salones, jardines y demás estancias.

La influencia de los campos polacos está reflejada en sus 61 mazurcas, el baile más popular de la Polonia campesina. La belleza de sus 21 nocturnos fue su gran obra, representada una y otra vez por músicos de la talla de Arthur Rubinstein o de Jan Ignacy Paderewski y llevada a la pantalla en innumerable filmografía.

Su Nocturno en Do Sostenido Menor fue uno de los temas centrales de la película 'El Pianista' de Roman Polanski

Polonia, entregada a su música

Tocó en todos los palacios de la nobleza que disputaban la presencia del “pequeño Federico, de Frycek” para que les amenizara las veladas. Su fama traspasó fronteras y en 1829 viajo a Viena. La conquistó igual que hizo con Praga y Dresden. Durante el periplo comprueba además que no es el único representante de esa ola romántica que acaricia Europa en todas las dimensiones del arte: Balzac, Baudelaire, Víctor Hugo, Franz Liszt, Mickiewicz o Mendelssohn, las primeras operas de Verdi y de Wagner

La ciudad vieja de Varsovia. Foto: Turismo de Varsovia.

Varsovia era en tiempos de Chopin una ciudad estilosa, culta y refinada, era la 'París del Este'

En Polonia sigue dando conciertos, aumentando su fama y su prestigio y alimentando su primer y transitorio amor por la cantante Konstancja Gladkowska. Esta le acompañó cantando las arias de la opera de La dama del lago, en el que sería su último concierto en Polonia, el 11 de octubre de 1830. Dejó su tierra natal para siempre el 2 de noviembre.

La Varsovia de Chopin era una ciudad cosmopolita con una marcada influencia francesa ya que el mismo Napoleón Bonaparte en 1807 había fundado el Gran Ducado de Varsovia para restaurar la II partición de Polonia del 1793: el francés se hablaba en los salones de la aristocracia, se seguía la moda de Paris y las corrientes románticas de los galos.

La finesse francesa, el carácter melancólico y apasionado de los eslavos o la comunidad judía formaban un cocktail con todos los ingredientes necesarios para hacer de Varsovia ‘la Paris del Este’, una de las ciudades con más atractivos de la época.  

Sin embargo, bajo esta capa de glamour y vitalidad se escondía una realidad política compleja desde que, en 1813, el gran ducado fue ocupado por los rusos por el Tratado de Viena concertado tras las guerras napoleónicas. Los polacos no soportaban el sometimiento. Los estudiantes urdían la revolución y Chopin fue apremiado, especialmente por su gran amigo Tito Wojciechowski, a dejar Polonia, donde era la hora de la acción y no de la contemplación.

Basílica de la Santa Cruz. Foto: Tomasz Nowak | Turismo de Varsovia.

Federico Chopin se exilia, no sin remordimientos y nostalgia al alejarse de sus padres y de sus amigos en aquellos tortuosos momentos. Parte a Paris con un puñado de tierra poco antes de que rusos que aplasten la revolución. El músico nunca regresaría del exilio, aunque sí lo hizo su corazón que descansa en la iglesia de la Santa Cruz de Varsovia, según el propio deseo del compositor.

La Varsovia de Chopin

Duramente castigada durante la segunda guerra mundial, apenas quedó nada de Varsovia, pero una restauración de la Ciudad Vieja siguiendo los cuadros de Canaletto permite hoy evocar aquellos tiempos en los que Federico Chopin paseaba por sus calles, recorría la llamada 'Ruta Real' poblada de palacetes, cafés y restaurantes. Rastreamos sus huellas en el Restaurante Bazyliszek en la Plaza de la Ciudad Vieja donde la decoración, la vestimenta del servicio y los platos son un viaje a la Polonia histórica y tradicional.

Chopin paraba en este o aquel café para su tertulia y finalmente llegaba a su casa situada en la calle Krakowskie Pzrzedmiescie 5 donde se respiraba un ambiente cultural, gracias a los contactos de su padre en la universidad, que ayudaron enormemente en la educación del gran compositor. Hoy la aristocrática calle está llena de hermosas mansiones, entre ellas las que albergan el legendario Hotel Bristol y la chocolatería más famosa de Varsovia, el café Blickle, cuna del donuts, y una de las más antiguas de Varsovia. Imprescindible también visitar el Museo de Federico Chopin.

Museo Fryderyk Chopin. Foto: Filip Kwiatkowski | Turismo de Varsovia.

Las notas de Chopin siguen dulcificando el aire de Varsovia y lo hacen en los numerosos conciertos que se celebran en la ciudad. Los veraniegos, a los pies de la espectacular estatua del artista, obra de Waclaw Szymanowski de 1926, en que la mano del compositor parece fundirse con uno de los sauces del parque Lazenki igual que sus melodías se fundieron con los paisajes polacos o en el Palacio de Verano del parque, a orillas del lago, donde navegan los cisnes rodeados de vegetación exuberante y jardines versallescos.

En invierno los recitales se suceden en las numerosas salas de conciertos de la ciudad, desde la Filarmónica hasta el Gran Teatro de la Opera y, cómo no, en el mítico Palacio de la Cultura y de la Ciencia frente al Hotel Polonia Palace, uno de los más bellos de la ciudad.

Este próximo otoño de 2020 se iba a celebrar la decimoctava edición del Concurso Internacional de Piano de Federico Chopin (de los pocos consagrados a un solo autor), una cita inaugurada en 1927 y que tiene lugar cada cinco años, siempre en el mes de octubre, en el que murió el gran músico. La pandemia lo ha retrasado en esta ocasión a 2021; tendrá lugar del 2 al 23 de octubre en la Filarmónica de Varsovia.

Museo Federico Chopin. Foto: Filip Kwiatkowski | Turismo de Varsovia.

Ignacy Jan Paderewski, ferviente admirador de Chopin

El gran Jan Paderewski, 1860-1941, compositor, pianista, político y tercer ministro de Polonia, fue un hombre de personalidad exuberante con carácter extrovertido y simpático, líder por condición y gran músico por devoción.

Tuvo en común con Federico Chopin su patriotismo polaco, su amor por la música y su tremenda sensibilidad. Consideraba a Chopin el maestro de la música polaca y solía honrarle en sus conciertos alrededor del mundo tocando siempre alguna de sus composiciones, como aquella famosa interpretación que hizo en Nueva York el 23 de mayo de 1917 de uno de sus vals.

Una maravillosa escultura representa al gran compositor en el parque Ujazdowski de Varsovia, vecino al de Lazenki donde posa la estatua de aquel al que tanto admiró y a quien tanto glorificó con sus conciertos.

Cuando volvía a casa, a descansar en el balneario de Sopot a orillas del Báltico y la ciudad le recibía con honores, Paderewski se alojaba en el Grand Hotel y daba un concierto en el Casino. Empezaba con Chopin y terminaba con él. Aunque volviera de una gira alrededor del mundo que lo hubiera llevado al Carnegie Hall de Nueva York, ansiaba llegar a su refugio en Sopot, uno de los enclaves con más encanto y glamour donde se reunía la flor y la nata del siglo XIX  y principios del XX de la aristocracia centroeuropea.

Varsovia fue en época de Chopin la París del este. Foto: Turismo de Varsovia.

Su mata de cabello pelirrojo, su figura poderosa y su atrevimiento con las notas  -y con la vida en general- hicieron de él uno de los personajes más atractivos de su tiempo. Fue uno de los pianistas que más veneró y engrandeció la música de Federico Chopin del que solía decir “fue un contrabandista que hacía salir de sus pentagramas la música que representaba la libertad y la esencia de su país”.

Entre muchos otros, estos dos libros, El Pequeño Chopin, de Michal Rusinek y Sol de Invierno, de quien firma estas letras, se centran, el primero en la infancia de Chopin, y el segundo en el Concurso Internacional de Piano Federico Chopin.

Categorías: Prensa

Suiza te propone pasar unas vacaciones bajo las estrellas

Mié, 08/07/2020 - 16:48

“Para dormir no cuente las ovejas. Cuente las estrellas”. Con este lema el ente de turismo de Suiza lanzó una campaña para promover alojamientos alternativos con una característica en común: todos permiten ver el firmamento en su plenitud cuando cae la noche.

El hotel del millón de estrellas’ es una plataforma que agrupa a 50 alojamientos que van más allá de la clásica habitación de hotel o apartamento turístico.

Toda clase de alojamientos

Entre ellos se encuentran domos de estructura transparente, telecabinas y góndolas de funiculares transformadas en pequeñas habitaciones, camas al aire libre o adaptadas en vehículos, dormitorios construidos en los árboles, tiendas de campaña con telas translúcidas y cubículos con un agujero en el techo.

Penthouse en el hotel Alex de Zúrich. Foto Turismo de Suiza

[Para leer más: Cómo es dormir en un hotel de lujo en los Alpes sin techo ni paredes]

Todos estos alojamientos tienen capacidad para dos personas, algunos son tan rústicos y elementales como cualquier tienda en un camping anónimo, y otros tienen comodidades como las de un hotel boutique.

Los alojamientos van desde rústicas tiendas de campaña hasta coquetas habitaciones instaladas en terrazas o en domos de plexiglás

Los precios van desde los 75 a los 750 euros, según la categoría del alojamiento, y en todos los casos incluye desayuno. El período de reserva es hasta octubre de este año, y si tiene el éxito esperado, la experiencia se volverá a repetir en el verano del año que viene.

Opciones para ver las estrellas

Los 50 dormitorios bajo las estrellas se encuentran repartidos por toda la geografía de las tierras helvéticas, desde un observatorio en la cima de una montaña en St.Moritz a la terraza de un hotel centenario en Interlaken. Puede también un tubo de plexiglás suspendido sobre un lago en Gunten como un penthouse frente al lago de Zúrich.

Domos en Berggasthaus Oberstockenalp. Foto Turismo de Suiza

[Para leer más: Los hoteles más exclusivos para sobrellevar la cuarentena]

Si bien en el catálogo hay alojamientos en los sitios turísticos más populares del país, la mayoría se encuentra en comarcas y regiones menos visitadas, con la doble intención de convocar al turismo tras el levantamiento de las restricciones y de paso promocionar aquellos lugares poco conocidos.

Precauciones a tener en cuenta

Precisamente más de la mitad de las burbujas, tiendas y terrazas se encuentran en el denominado Gran Tour de Suiza, un circuito de 1.600 km que sigue el perímetro ovalado del país, y en cuyo recorrido se pasa por 22 lagos, cinco puertos alpinos y 12 sitios catalogados como Patrimonio Mundial de la Unesco.

 

Uno de los funiculares reconvertido en dormitorio. Foto Turismo de Suiza

Aunque haya mucho romanticismo para dormir en una cama al aire libre, hay que estar preparado para pasar una noche con temperaturas de 12 a 17 grados, como suele suceder en los bosques y sectores de altura en Suiza.

En todo caso, una opción más segura es elegir las burbujas y cabañas con techos de vidrio, que por lo menos, tienen una cobertura frente al clima alpino.

Categorías: Prensa

El pulso de las ciudades retratados por un siglo de fotografías

Mié, 08/07/2020 - 15:39

Las ciudades son la mejor materia prima para la creatividad de los fotógrafos, pero también son escenarios de vida, muerte, pasión, melancolía, crecimientos y destrucciones, vivencias retratadas por las lentes de generaciones de profesionales y aficionados.

Con la muestra ‘Cámara y ciudad’ el espacio Caixaforum de Madrid organiza un recorrido cronológico (pero no necesariamente lineal) de un siglo en la relación entre las metrópolis con la fotografía y el cine.

Esta es la primera muestra que se organiza en conjunto con el Centro Pompidou de París, que firmaron un acuerdo el año pasado para emprender exposiciones conjuntas en los próximos cuatro años.

81 miradas diferentes sobre las ciudades

A través de 259 obras realizadas por 81 profesionales de España y otros países, se puede ver cómo sus talentos y pericias de cazadores de la luz permitieron retratar movimientos sociales, fenómenos meteorológicos, a desclasados y poderosos, a edificios que se construyen y otros que se derrumban, etcétera.

La vida urbana en la fotografía y el cine abre puertas en CaixaForum Madrid.

[Para leer más: La vida urbana como solo la fotografía puede mostrar]

Hay escenas de la vida cotidiana, grandes manifestaciones, aventureros en el mar de las tendencias, escenas pintorescas, fotos tomadas sin permiso, así como calles y barrios retratados por Google bajo nuevos formato.

A través de diez espacios se recorren cómo las ciudades y sus residentes cambian en el siglo de 1910 a 2010

En síntesis: son diversas muestras de talento en escenas que a primera vista parecen intrascendentes, pero que cobran una dimensión artística y documental.

Barbara Probst, imágenes de Broadway y Broome Street, en Nueva York.

Grandes talentos

Entre los pasillos de Caixaforum se encuentran imágenes de Henri Cartier-Bresson, Paul Strand, William Klein, Brassaï y Robert Doisneau, entre los internacionales; que comparten sus obras con españoles como Joan Colom, Manel Armengol, Pilar Aymerich, Francesc Català-Roca, Leopoldo Pomés y Carlos Pérez de Rozas.

La estructura de la exposición

La exposición se divide en diez apartados que abarcan la centuria de 1910 a 2010, que se inicia con ‘La ciudad vertical: euforia por la modernidad en los años veinte’, en que se retrata el crecimiento urbanístico; desarrollo que contrasta con ‘Los nuevos actores de la ciudad: de lo pintoresco a lo proletario’, donde se muestra la otra cara del progreso y las utopías que nunca llegaron.

“La ciudad militante: España en los años treinta’ explora las miradas de fotógrafos nacionales y de otros países sobre la Guerra Civil y sus años previos.

[Para leer más: La feria de fotografía más importante del mundo se vuelve virtual]

El viaje sigue con ‘La ciudad humanista y existencialista: la reconciliación después de la guerra’, con trabajos donde la melancolía y la marginalidad emergen entre las nuevas preocupaciones sociales.

André Kertész. París, en verano, una tarde de tormenta.

En un plano más antropológico se ubica ‘La ciudad crítica: estudios sobre la situación social’, con nuevas miradas sobre los ciudadanos que abarcan otros campos de las ciencias sociales.

Las convulsiones y la mirada al futuro

Hay espacio para los movimientos emergentes de los convulsos años ’60 en ‘La ciudad rebelde’, la sinergia con el cine como recurso narrativo en ‘La ciudad como escenario’, y el cambio urbanístico de ‘La ciudad horizontal’ con la expansión de las metrópolis a las urbanizaciones del extrarradio.

En la muestra hay un espacio donde varios de los fotógrafos expositores reflexionan sobre el impacto del confinamiento en su vida y trabajo

‘La ciudad reflexiva: la negociación del espacio público’ aborda la manera en que las personas se apropian de las calles, y en ‘Ciudad global y virtual’ se mira al futuro a través de los nuevos formatos y la popularización de las nuevas tecnologías, donde todo el mundo tiene una cámara en su mano.

La joven con la flor, fotografía de Marc Riboud en 1967.

Reflexión de la actualidad

Además de estos espacios, la muestra abre un paréntesis sobre la actualidad con una sección dedicada a la reflexión de varios artistas y fotógrafos sobre la Covid-19 y el confinamiento que están viviendo desde marzo.

La exposición ‘Cámara y ciudad’ se puede ver desde este miércoles hasta el 12 de octubre en el centro Caixaforum de Paseo del Prado 36, Madrid, todos los días de 10:00 a 20:00.

Categorías: Prensa

Abadal Matís: un vino del futuro fiel al territorio

Mié, 08/07/2020 - 14:20

La bodega Abadal, perteneciente al grupo Roqueta Origen, ha presentado la primera añada de un vino especial, Abadal Matís 2017, un vino de futuro con gran riqueza de matices, más fresco, frutal, vanguardista y concebido con un guiño a las variedades autóctonas recuperadas.

El Abadal Matís 2017, es además un vino de corte moderno que recoge la apuesta de la bodega del Bages por el territorio, fusionando tradición, mediante la variedad histórica recuperada mandó (o garró) de carácter elegante y aromas otoñales, con innovación, potencia, estructura, modernidad y tendencias expresivas del momento.

En este sentido, sigue la senda de las variedades internacionales Cabernet Sauvignon y Merlot, muy arraigadas en la comarca del Bages.  

 Infografía: Jordi Català

Un campo de sutilezas

La vendimia de las tres variedades se ha desarrollado de forma independiente y autónoma, teniendo en cuenta exclusivamente el momento óptimo de maduración de cada una.

En ese vino las notas de gran intensidad aromática de la fruta roja madura y salvaje destacan de forma importante

La vinificación también se ha desarrollado por separado para así potenciar al máximo el cupaje definitivo. Sus aromas de crianza, diez meses en barrica de tostado ligero, le aportan una gran sutileza con un fondo especiado y sensaciones de notas ligeras de chocolate y de caja de habanos.

Infografía: Jordi Català

Matices únicos

Este vino contiene un matiz que lo hace único, en el que las notas de gran intensidad aromática de la fruta roja madura y salvaje, destacan de forma importante, como moras, grosella roja, frambuesas, fresitas del bosque y cerezas; pero lo hacen junto a las notas balsámicas y de sotobosque que envuelven de paisaje boscoso la experiencia organoléptica de catarlo. 

[Para leer más: Familia Torres: el rescate de las vides ancestrales tiene recompensa]

Como afirmó Valentí Roqueta, propietario de la bodega Abadal. “Un matiz es un pequeño detalle, casi imperceptible, que hace algo único. El entorno boscoso de nuestros viñedos llena este vino largo y elegante”.

Abadal Matís, de la añada 2017. Foto: Bodega Abadal

Un nombre de gran ascendencia vitivinícola

Esta bodega, ubicada en la localidad de Santa María d’Horta d’Avinyó, dentro de la DOP Pla de Bages, tiene una extensión de cerca de 450 hectáreas cerca de las montañas de Montserrat. 

Abadal comenzó su andadura como Masies d’Avinyó (1983), y se erigió como la bodega más grande de su DO con el control sobre 127 hectáreas de viñedo, 70 de ellas propias, con variedades blancas como chardonnay, sauvignon blanc y picapoll (vinculada a la zona desde tiempos inmemoriales), y tintas como cabernet sauvignon, cabernet franc, tempranillo, merlot, syrah, sumoll y mandó o garró.

Es una finca espectacular con un atractivo paisaje para el enoturismo, plagado de terrazas y rodeado de masas boscosas. 

La bodega Abadal se erigió como la más grande de la DO Pla del Bages

Abadal surgió con la vocación de crear vinos que hablen del paisaje y de su singularidad. Sus viñas se extienden en terrazas rodeadas de bosques, suelos de arcilla con mucha piedra y viñedos en donde crecen variedades tradicionales, uvas ancestrales que han sido rescatadas del pasado y trasladadas al siglo XXI.

Vista del Pla del Bages, en el corazón de Cataluña. Foto: Bodega Abadal

Entre estas se encuentran picapoll, mandó y sumoll que aportan un carácter único a los vinos y son pura expresión del terroir que las ve nacer 

Una bodega con 800 años de historia

Abadal pertenece al grupo de la familia Roqueta. Los orígenes de su actividad vitivinícola se remontan al siglo XII: desde la Baja Edad Media hasta el presente han estado íntimamente vinculados a la historia de la comarca del Bages, en el centro de Cataluña, donde el cultivo del viñedo ha existido desde la era romana.

[Para leer más: Familia Torres lleva a la mesa un vino recuperado]

En el año 1199 ya se producía vino en la Masía Roqueta, la casa fundacional situada en Santa Maria d' Horta d’ Avinyó, y que conserva vestigios que dan testimonio de más de ocho siglos dedicados a la elaboración de vino: prensas, lagares, depósitos de piedra y conducciones.

Los orígenes de la familia Roqueta con el mundo del vino se remotan al siglo XII

Un miembro emprendedor de la familia Roqueta, Ramon Roqueta Torrentó, estableció la base para que su trabajo en las vides adquiriera dimensiones empresariales y en 1898 fundó en Manresa (capital del Bages) Ramon Roqueta (D.O. Catalunya), la primera bodega familiar.

Dentro de la bodega Abadal Matís.

Más adelante se fundarían otras bodegas que recogerían diferentes personalidades en el mundo del vino y también estarían adscritas a diferentes Denominaciones de Origen.

Ramon Roqueta Roqueta, Valentí Roqueta Guillamet y Ramon Roqueta Segalés (mejor enólogo de Cataluña en el 2016) y que lidera actualmente el grupo bodeguero Roqueta Origen, son tres de los artífices del prestigio actual de esta marca.

En la actualidad Roqueta Origen agrupa a bodegas de seis DO: DO Pla de Bages (Abadal), DO Cava (Joan Sardà), DO Catalunya (Ramon Roqueta), DO Empordà (Cap de Creus), DO Penedès (Joan Sardà), DO Terra Alta (LaFou Celler), y la apelación Vinos de la Tierra de Castilla (Crin Roja).

Categorías: Prensa