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Días de vinos y catas

Hace 2 horas 38 mins

La gran fiesta de los vinos catalanes –que cuenta con la participación de las doce DO de Cataluña– es una de las más antiguas de Europa y celebra su 39.ª edición estrenando ubicación en uno de los barrios más emblemáticos del centro de Barcelona, el de Sant Antoni, junto al singular mercado del mismo nombre.

Cómo se pueden disfrutar vinos y cavas

A lo largo de la vecina Ronda y durante cinco días, se pueden probar vinos y cavas de 40 bodegas de todas las DO catalanas en copas Riedel y disfrutar de actividades como la macro cata solidaria "Vino por Vida" o una Scape Room de temática vinícola organizada por la DO Catalunya, que por cierto, antes de empezar la muestra ya había agotado todas las entradas.

Una de las bodegas que participa en el evento, la bodega La Vinyeta. Autor: INCAVI/Roser Ortiz

En la Muestra existe también un espacio para la gastronomía, organizada por el Mercado y la asociación de Sant Antoni Comercio, con tapas artesanales y exquisiteces gastronómicas para acompañar los vinos. Esta exposición de vinos y cavas está organizada por el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat a través del INCAVI.

La gran novedad lúdica: misterio y vinos

El Scape Room organizado por la dinámica DO Cataluña, es un juego de misterio alrededor del mundo del vino donde hay que poner a prueba todos sentidos para poder finalizar con todas las respuestas. La actividad se realiza en un local próximo a la Muestra y abre sus puertas, con el total de las entradas agotadas, repitiendo el éxito que tuvo la acción en el marco de la feria "Tiempo de Vino" en Vilanova i la Geltrú. La empresa Scaparium, especializada en scape rooms, es la encargada de la creación del juego.

El vino da para grandes acciones solidarias

El 22 de septiembre, en el marco de la Muestra tiene lugar la 18.ª edición de la Cata "Vino por Vida", en el Fosar del Mercado de Sant Antoni, donde se pueden ver las murallas recuperadas, del siglo XIV-XVI, durante las obras de restauración.

Una de las bodegas que participa en el certamen. Foto: INCAVI/Roser Ortiz

Esta es una macro cata solidaria y multitudinaria, en la que se prevé la asistencia de más de 500 personas conducida por Xavi Ayala, sumiller de Can Jubany, cuyo objetivo es recoger fondos para el programa de investigación en cáncer y metástasis del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB Barcelona) edtá organizada por la asociación "Vino por Vida". 

El IRB Barcelona espera recaudar cinco millones de euros para combatir la metástasis que es la causa del 90% de las muertes de los pacientes de cáncer. El dinero se invertirá en investigación, captación de talento, tecnología y nueces espacios como una unidad de investigación en metástasis.

Una de las bodegas que participa en el certamen, la bodega Castell del Remei. Foto: INCAVI/Roser Ortiz

Otras actividades que se pueden realizar

Además del itinerario libre de degustaciones de vinos ofrecidos por las diferentes bodegas, la Muestra presenta también un programa de catas guiadas, un espacio Selección, donde probar y disfrutar de los grandes vinos icono en un entorno especial. Se trata de una tienda donde se pueden adquirir los vinos participantes en la presentación del Mosto Festival, muestra internacional de cine del vino, que se celebra en noviembre en Vilafranca del Penedès.

[Para saber más: La página oficial]

Una de las novedades de esta edición es la creación de una web y aplicación móvil donde con información sobre las bodegas, los vinos y las actividades. Finalmente la entidad Ecovidrio colabora con un mensaje sobre la necesidad de reciclar el vidrio y asume la retirada de los envases generados durante la celebración de la Muestra.

Categorías: Prensa

Viaje por los relojes astronómicos más bellos de Europa

Hace 6 horas 2 mins

A partir del siglo XV surgieron en toda Europa fabulosos artefactos cronológicos. Algunos de ellos todavía adornan las ciudades e, incluso, guardan parte del mecanismo original.

No embarcamos en un viaje que nos llevará de Praga a Gdansk y de Venecia a Tübingen pasando por Olomuc para ver pasar las horas en los relojes astronómicos más hermosas del mundo.

El Ayuntamiento de Praga cobija en su pared sur el que posiblemente sea el reloj astronómico más completo y bello de Europa, de 1410

Praga, el reloj más bello

Praga fue sede del sacro Imperio Romano en el siglo XIV bajo el reinado de Carlos IV. Se convirtió en capital del Estado en 1918 al caer el imperio, con la creación de Checoslovaquia. Sufrió la primavera del 68 y fue paciente observadora de la serena “revolución de terciopelo” del 89.

[Para leer más: Praga, ¿y si fuera oro todo lo que reluce?]

Serpenteando entre sus callejuelas barrocas se llega a la Plaza de la Ciudad Vieja, fiel testigo de los aconteceres de la añeja Praga. 


Reloj astronómico de Praga. Foto: Richard Ley | Pixabay.

El Ayuntamiento, con su deslumbrante estilo neogótico, cobija en la pared sur uno de los relojes astronómicos más completos y bellos de Europa, construido en 1410 por el relojero Nicolás Kadan y el profesor de matemáticas Jan Sindel.

De nueve de la mañana a once de la noche sus ventanas superiores se abren cada hora para dar paso al desfile de los doce apóstoles presididos por San Pedro al  son de las campanadas.

En el cuadrante con forma de astrolabio están el anillo zodiacal y el de rotación. La luna y el sol prevalecen sobre tierra y cielo, como queriendo expresar que están a su merced

En los laterales de las esferas, a la representación de La Muerte, que blande puntualmente la guadaña, le acompañan La Pereza, emulada por un turco que vive tocando la mandolina, por un presumido que se mira al espejo recreando La Vanidad y por un comerciante que mueve su bolsa con codicia jugando el papel de La Avaricia.

En 1882 se incorporó el gallo dorado que cacarea cuando el último apóstol se esconde tras el ventanal.

Los medallones del calendario circular, obra del pintor checo Josef Mánes, se añadieron en 1870 para presentar los meses del año, fielmente custodiados por un filósofo y un ángel en un costado, un astrónomo y un cronista en el otro.

Gdansk, mecanismo original

Gdansk no es una ciudad cualquiera. No solo le distinguen su belleza arquitectónica y su estratégica situación a orillas del Báltico. La ciudad portuaria ha sido testigo de grandes acontecimientos históricos. 


Iglesia de Santa María, donde su ubica el reloj astronómico. Foto: Manena Munar.

En el famoso paseo de Danzig estalló la segunda guerra mundial y medio siglo más tarde Gdansk volvería a sonar en los anales de la historia pues en su puerto se gestó el movimiento de Solidaridad que hizo temblar los cimientos de Europa del Este.

Entre fachadas barrocas y torres de las iglesias sobresalen las agujas de Santa María, la mayor iglesia de ladrillo de la Europa Medieval, levantada entre 1343 y 1502. Detrás del ala norte se encuentra el reloj astronómico del maestro de Torun, Hans Düringer, (1464-70) que aún guarda su mecanismo original del medievo.

El reloj posee una belleza plástica extraordinaria. Su estructura está compuesta por tres elementos esenciales: El Calendario en la parte inferior, El Planetario en el centro, y el Teatro de las Figuras en la zona superior del reloj.


Obra de Hans Düringer, el reloj es de una belleza extraordinaria. Foto: Manena Munar.

Adán y Eva tañen las horas y los cuartos, ya que fueron los primeros en sufrir el paso del tiempo, mientras ángeles y arcángeles custodian al reloj y sus personajes.

[Para leer más: Qué ver en Gdansk, la ciudad de la libertad (y ahora de la concordia)]

Venecia y los Reyes Magos

El emblemático y renacentista edificio de La Torre del Reloj, diseñado en el siglo XV por Mauro Codussi, fue cómplice de la historia veneciana, acompañándole en sus momentos de gloria y en los de decadencia también. Sufrió el pavoroso incendio de 1996 que arrasó el Teatro de la Opera La Fenice y finalmente -tras diez laboriosos años de restauración- su campana volvió a tañer el 27 de mayo del 2006.

Miles de personas testificaron el momento en que los dos titanes del tejado llamados ‘moros’ por su patina oscura martilleaban la gran campana. El moro con barba -il vecchio- toca las horas cuando aún faltan dos minutos, y el moro lampiño -il giovene- toca pasados dos minutos de la hora.


Torre del reloj de Venecia. Foto: Manena Munar.

La restauración del edificio de la torre organizada por el ayuntamiento de Venecia fue llevada a cabo por Brandolin Dottor Group y la del reloj por la manufactura suiza Piaget.

En el panel inferior del reloj y solo los días de Epifanía y la Ascensión, aparece el cortejo de los Reyes Magos para honrar a la Madona 

De la blancura que cubre las paredes de la Torre sobresale el azul esmaltado de la esfera del reloj astronómico y los dorados signos del zodiaco con las fases lunares. Números romanos, del uno al veinticuatro bordean la esfera mientras el león alado de San Marcos, símbolo de Venecia, protege su espacio y vigila la Plaza.

En el panel inferior, el cortejo de los Reyes Magos precedidos por un ángel hace acto de aparición los días de Epifanía y de la Ascensión para honrar a la Madona que preside la Torre. Fechas en que los ‘moros’ del tejado se giran para reverenciar a la virgen.

Tübingen, un reloj laico

La universidad de Tübingen, a unos 40 km al sur de Stuttgart, data del 1477 y es una de las más reconocidas en Alemania, especialmente en lo que a Ciencias Naturales, Medicina y Ciencias Humanas se refiere.


Plaza del Mercado de Tubingen. Foto: Manena Munar.

Ha dado hombres notables como el astrónomo Johannes Kepler y el filósofo y poeta Georg Wilhelm. Goethe también estuvo en Tübingen; una placa de bronce señala la casa en la que se alojó, mientras Joseph Ratzinger -Benedicto XVI- fue profesor de Teología Dogmática.

En la Plaza del Mercado la gente se sienta en las terrazas a saborear una copa de vino de la región, muchos de ellos estudiantes. Sin embargo, la verdadera protagonista de la plaza es la bella mansión del Ayuntamiento de bellísimo esgrafiado en la fachada occidental, obra de arte de 1876, y coronada por un reloj astronómico cuya esfera fue construida por el profesor de matemáticas y astrónomo Johannes Stöffler. La guerra lo detuvo, volviendo a latir en 1993.

El reloj de Tübingen cuenta con la unicidad de una manecilla en forma de dragón destinada a predecir los eclipses tanto de sol como de luna. Según señale la lengua del reptil mitológico en la esfera superior se esconde la luna o el sol.


El de Tubingen es de los pocos relojes que no tiene motivos religiosos. Foto: Manena Munar.

Su particularidad estriba también en que es de los pocos relojes astronómicos que no tiene motivos religiosos. La manecilla del dragón, de influencia china, cada noche se traga al sol y cada mañana lo devuelve para que alumbre la tierra.

Olomouc, de corte socialista

Al punto de las doce, la ciudad checa de Olomuc deja sus quehaceres y se detiene ante el reloj astronómico situado en la fachada septentrional del Ayuntamiento, esperando a que comience el desfile de corte socialista cuyos autómatas representan al lechero, obrero, futbolista o campesino.

El reloj, al igual que la ciudad que le cobija, ha pasado por diferentes traumas históricos que le han situado en la posición que hoy ostenta. No se había fabricado todavía cuando en Olomouc, entonces capital de Moravia, fue asesinado el último rey de la dinastía Premislida, Venceslao III, reinando tras él La Casa de Luxemburgo.

Por Olomouc cruzaban los mercaderes de la ruta del ámbar viajando desde el Mediterráneo hasta Polonia para cambiar objetos de bronce por ámbar del Báltico, sal y pieles. Padeció la peste, como prueba la imponente columna de la Santa Trinidad que se construyó en honor a la virgen para que les protegiera de la plaga, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco en 2000.


Reloj astronómico de Olomuc. Foto: Manena Munar.

Se calcula que el reloj genuino dio sus primeras campanadas allá por el 1.419. Tras su destrucción parcial a finales de la segunda guerra mundial, su resurrección en la Plaza Alta trajo una nueva versión muy acorde con los tiempos que corrían.

Las figurillas de trabajadores son obra de los escultores Olbram Zoubeck y María Svolinsky, esposa de Karel Svolinsky, autor nicho gótico donde se resguardan las figuras, que se jubilan de sus oficios para practicar sanos deportes en la llanura de Haná, donde se emplaza Olomuc.

Los mosaicos de cristal son una alegoría a los doce meses del año. Hoy en día el reloj toca canciones populares de la región y es un testimonio muy especial de la era socialista.

Categorías: Prensa

Cuatro restaurantes con estrella Michelin donde menos te lo esperas

Sáb, 21/09/2019 - 18:00

Existen restaurantes galardonados con estrellas Michelin que se asientan en lugares recónditos de la conocida como España vaciada y defienden su cocina desde pueblos donde probablemente nadie imaginaría uno de estos santuarios gastronómicos.

Es el caso de los cuatro excelentes restaurantes que recomendamos, Maralba, Molino de Urdániz, La botica de Matapozuelos y Venta Moncalvillo, situados en pequeñas localidades de Castilla-La Mancha, Navarra, Castilla-León y La Rioja.

No hace falta estar en una gran ciudad para mantener un restaurante en lo más alto

[Para leer más: Dónde comer con el sello de la guía Michelin (y por menos de 35 euros)]

Maralba

Es el único restaurante de Castilla-La Mancha galardonado con dos estrellas Michelin y además es poseedor de dos Soles Repsol. Maralba abrió sus puertas hace poco más de 15 años en Almansa (Albacete), y desde el primer momento sorprendió a propios y extraños por su capacidad para reinterpretar la cocina castellano-manchega, dotándola de una fuerte impronta mediterránea.


Salmonete de roca con emulsión de sus espinas y alcaparras. Foto: Maralba.

Al frente de un lúcido y sugestivo armazón culinario se encuentran el chef Fran Martínez y su esposa Cristina Díaz, sumiller y jefa de sala.

Fran Martínez es un cocinero con las ideas muy claras que sabe cómo tratar el producto y cuyas especialidades son las elaboraciones con aves y caza, así como los pescados que llegan diariamente desde Alicante.

Guisos de aves y caza están entre las especialidades de Maralba, así como pescados

Entre sus platos se cuentan maravillosas creaciones como gelée de aguacate con sésamo e hígado de rape y jugo de alcachofas ahumado, salmonete de roca a 65 grados con emulsión de sus espinas y alcaparras, o postres tan gustosos y personales como el azafrán de la mancha con frambuesa y helado de leche “agarrá”.

El comedor fue reformado hace unos pocos meses para darle un aire todavía más elegante y funcional, un proyecto desarrollado por MBVB arquitectos de Almansa.


Es el único restaurante con dos estrellas Michelin de Castilla-La Mancha. Foto: Moralba.

Martínez propone a sus clientes tres menús degustación con un suplemento en el precio si se desea acompañarlos con los meritorios maridajes de vinos propuestos por Cristina Díaz: Maralba a 50 euros, Festival a 69 euros, y el impresionante Gran Menú de Fran Martínez a 90 euros, en el que el chef da rienda suelta a su ingente creatividad y a un talento innato.

Molino de Urdániz, con dos estrellas Michelin y dos soles Repsol, se ubica en una localidad de unos cien habitantes

Molino de Urdániz

Para muchos, el mejor restaurante de Navarra es Molino de Urdániz, un antiguo y primoroso caserón familiar construido en piedra y madera y decorado con todo lujo de detalles en el pequeño pueblo de Urdániz, que cuenta con un centenar de habitantes, y se ubica en un bello paraje natural junto al cauce del río Arga.


Pechuga de Pichón, acompañada de un bizcocho aireado de algas, huevas de Jerez y trufas. Foto: Molino de Urdániz.

Y no es baladí decir que es uno de los mejores lugares donde comer en Navarra, pues así le avalan sus dos estrellas Michelin y los dos soles Repsol, conseguidos por el chef David Yárnoz, cuya llamativa cocina de autor transcurre por los sabores y los productos de proximidad de la tierra, empleando en sus elaboraciones las últimas técnicas en cocina y una creatividad reconocida y admirada.

David Yárnoz firma la carta de Molino de Urdániz, con una cocina de autor que no duda en combinar productos de la tierra, las más sofisticadas técnicas y grandes dosis de creatividad

La mejor forma de conocer la visual y gustosa propuesta de Molino de Urdániz es abandonándose a sus dos menús degustación: ‘Últimos Clásicos’, menú fundamentado en propuestas que se han convertido en insustituibles de su cocina, en 11 platos (10 pases salados y 1 dulce), a un precio de 90 euros. Y el menú Origen y Evolución (14 platos, 11 salados y tres dulces) por un precio de 120 euros.


Detalle de la sala. Foto: Molino de Urdániz.

Como bien dice David Yarnoz: “a través de estos menús degustación mostramos nuestra evolución realizando un recorrido por los platos más representativos de otras temporadas y también dándole la máxima importancia a las últimas incorporaciones marcadas por la estacionalidad y la magia del momento”.

Excelente carta de vinos y un servicio impecable completan una oferta que bien merece un viaje a esa tierra de ensueño y amabilidad llamada Navarra.

[Para leer más: Cuatro bodegas con restaurante para amantes del vino y la cocina]

La Botica de Matapozuelos

En Matapozuelos, pequeña localidad de de poco más de mil habitantes, emplazada en la provincia de Valladolid -justo en el epicentro de la D.O. Rueda-, y en la zona de mayor producción de piñón blanco del mundo se sitúa el restaurante La Botica de Matapozuelos.

La Botica de Matapozuelos es un negocio completamente familiar que regentan un padre, Teodoro, y sus dos hijos, Miguel Ángel y Alberto, los dos primeros a cargo de la cocina y el tercero de la sala

Unbicado en una antigua casa de labranza restaurada, que data de 1872, se divide en dos espacios: un pequeño comedor donde se encuentra un antiguo mueble de botica que da nombre al local y otra sala, mucho más grande, en la que se aprecian los materiales de construcción originarios (adobe y madera de pino).


Sus platos traen recuerdos evocadores. Foto: La Botica de Matapozuelos.

La Botica es un negocio completamente familiar. En la cocina padre e hijo -Teodoro y Miguel Ángel de la Cruz-,  y en sala, y a cargo de una acertada carta de vinos, Alberto, hermano de Miguel Ángel.

Entre padre e hijo han creado una carta que discurre entre los productos de proximidad y la naturalidad en las elaboraciones, teniendo siempre muy en cuenta los productos que brinda cada estación del año. Una cocina hecha con pasión, que trae recuerdos evocadores al comensal y que agrada por su realización.

Un trabajo que ha sido reconocido con una estrella Michelin y dos soles Repsol y que merece ser conocido en sus dos menús degustación: De la piña y el piñón 2019 (58 euros más 25, si se desea acompañar el menú con una selección de cinco vinos de la zona), y el menú: Un largo paseo por el entorno 2019 (85 euros más 25 euros con cinco vinos de la zona).

Detalles del comedor de La Botica de Matapozuelos.

Magnífica la sopa blanca de piñón y cebada fermentada, trucha y helado de piñones asados, el solomillo de ternera con salsa de queso azul de Valdeón o el maravilloso lechazo churro asado en horno de leña al estilo tradicional, especialidad de Teodoro, el patriarca de una familia que sabe cómo hacer felices a los demás.

Daroca de Rioja, a 19 km de Logroño y con solo 30 habitantes, cobija un restaurante con una estrella Michelin y dos soles Repsol: Venta Moncalvillo

Venta Moncalvillo

En el pequeño municipio de Daroca de Rioja, situado a 19 km de Logroño, con una población que supera por poco la treintena de habitantes, se emplaza el restaurante Venta Moncalvillo, premiado con una estrella Michelin y dos Soles Repsol. Un espacio de absoluta satisfacción gastronómica y referente de la gastronomía de La Rioja, comandado por los hermanos Echapresto -Ignacio al frente de los fogones y Carlos en sala y bodega-.


Colmenillas, espárragos trigueros y foie gras de pato. Foto: Venta Moncalvillo.

Ignacio Echapresto, que construye una cocina en la que se manifiestan los sabores y todo lo bueno que ofrece La Rioja, lo ha aprendido todo de su madre Rosi.

Una cocina reconocible y reconocida, que a su chef le ha traído muchas venturas, pues entre otros premios, fue distinguido en el 2006 como Mejor Cocinero de La Rioja.

El espacio del restaurante presume de luz y juega con los tonos ocres y grises, con la madera y con el ambiente propicio.

Dispone de un salón principal con dos amplios ventanales con vistas a la huerta del restaurante, un 'salón retiro', con una interesante luz natural e idóneo para celebraciones familiares, y un gran salón de eventos con vistas a la naturaleza, y pensado para realizar presentaciones empresariales o eventos gastronómicos.


Desde sus ventanales se aprecia una naturaleza radiante. Foto: Venta Moncalvillo.

Ignacio demuestra sus amplias virtudes como chef en sus diferentes menús estacionales, cuyos menús se mueven de los 45 hasta los 125 euros. Excelente la sopa fría de calabacín, mejillones y cítricos, las cocochas de merluza asadas al sarmiento o la vaca a la parrilla, zanahoria, cebolletas y hierbas del entorno, entre otras delicias.  

También satisfactoria la carta de vinos con más de 1.300 referencias diseñada por Carlos Echapresto, uno de los tres mejores sumilleres de España, según el Premio Nacional de Gastronomía del 2013, y mejor sumiller Wine Challenge 2016.

Categorías: Prensa